Cusco
Murallas
incas, coloridos vestidos, valles sagrados, iglesias construidas sobre palacios,
ciudadelas perdidas en las alturas de los andes, caminos legendarios ...toda
la belleza de un pasado glorioso se dibuja en torno al visitante que llega al
Cusco: la ciudad sagrada de los Incas y la capital arqueológica de América.
Desde 1911 además, año en que el arqueólogo norteamericano
Hiram Bingham descubriera para el mundo la ciudadela de Machu Picchu, el Cusco
ha provocado la imaginación de miles y miles de viajeros en el mundo
quienes se aventuran, cada año, en el milenario Camino Inca buscando
coronar la cima de este monumento arqueológico, uno de los más
impresionantes de todo el mundo.
La ciudad, sin embargo, muestra muchos otros atractivos que por sí solos serían suficientes para atraer al turista: la Plaza de Armas, llamada Huacaypata por los incas, el barrio de los artesanos de San Blas, el Convento de Santo Domingo, construido sobre el Templo del Sol o Koricancha, los palacios del inca y de su corte, y un larguísimo etcétera de maravillas arqueológicas e históricas. A las afueras de la ciudad se pueden recorrer además una serie de circuitos -que, en su mayoría, incluyen las imponentes ruinas de Sacsayhuaman o de Tambomachay- en los que el visitante puede realizar todo tipo de deportes de aventura y ser partícipe de las más espectaculares festividades religiosas del continente.